DEFENSA PENAL CON EXPERIENCIA Y FIRMEZA
🚨 ACTUAMOS RÁPIDO, TE ASESORAMOS Y TE DEFENDEMOS 🚨
Investigación penal preparatoria.
Instrucción: Eximiciones, excarcelaciones, suspención de juicio a prueba, juicios abreviados.
Causas de gravedad – Representación en casos de homicidios y lesiones graves.
Violencia de género – Asistencia ante denuncias y construcción de estrategias.
Delitos contra la propiedad – Defensa en casos de robos, fraudes, usurpaciones y estafas.
Delitos económicos – Abordamos situaciones de defraudación, lavado de activos y delitos aduaneros.
Causas vinculadas a drogas – Procesos por tenencia, comercialización y tráfico.
Delitos sexuales – Defensa y asesoramiento en casos de abuso y delitos contra la integridad sexual.
Ciberdelitos – Protección ante fraudes digitales, accesos ilegales y delitos informáticos.
Delitos contra el Estado – Casos de corrupción, cohecho y malversación de fondos.
Infracciones viales graves – Defensa en homicidios culposos, conducción bajo efectos del alcohol y manejo imprudente.
Que te imputen un delito no significa que seas culpable. Pero cuidado, porque desde ese momento todo lo que hagas o digas puede definir el curso del proceso. Y si hay algo que tenés que tener claro desde el primer minuto, es esto: no hagas nada sin un abogado.
El instinto de querer “aclarar” la situación es un error que se repite una y otra vez. La persona imputada cree que, si explica bien las cosas, el problema se resuelve. Pero el derecho penal no funciona así. Cualquier palabra mal elegida, cualquier detalle innecesario o cualquier intento de justificarse puede ser interpretado en su contra. Y una vez que algo queda asentado en un expediente, revertirlo es mucho más difícil.
Tenés derecho a no declarar (nemo tenetur se ipsum accusare), y ejercerlo en el momento oportuno no es sinónimo de ocultar algo, sino de protegerte. No se trata de si sos culpable o inocente, sino de no dar un paso en falso. La única persona que puede decirte si es conveniente hablar y qué decir (si es que hay que decir algo) es tu abogado.
El proceso penal es complejo, y no todas las imputaciones tienen las mismas consecuencias. Puede tratarse de un delito leve o de una acusación que implique penas de prisión. En cualquier caso, quien acusa debe probar lo que dice y sos inocente hasta que se demuestre lo contrario (in dubio pro reo), pero si no contás con una defensa sólida, esa garantía puede volverse solo una frase en los libros de derecho. El sistema no espera, y cuanto antes un abogado revise la causa, mejor podrá diseñar una estrategia para enfrentarla.
Pero no se trata solo de reaccionar cuando el problema ya está encima. Muchos delitos pueden evitarse con información y asesoramiento previo. Hay personas que terminan involucradas en procesos penales sin haber tenido intención de cometer un delito, simplemente por desconocer la ley o por actuar sin precaución. Consultar a un abogado antes de tomar ciertas decisiones puede marcar la diferencia entre evitar un problema o tener que defenderse en un proceso judicial.
Un error en la declaración, una decisión tomada sin asesoramiento o incluso un acto que parecía inofensivo pueden generar consecuencias graves. En derecho penal, lo que no se sabe, perjudica. La mejor defensa no empieza cuando te imputan, sino mucho antes: con información, prevención y asesoramiento legal desde el primer momento.